sábado, 24 de septiembre de 2011

Libertad de exprecion:Todo esta como era entonces

Esto lo encontré en una pagina que visito mucho, www.albalearning.com , es un sitio de libros y audio libros muy buena, dense una vuelta cuando puedan, los audio libros son leídos por alba, una española con una voz preciosa.

Fue escrito en 1834,por Mariano jose de Larra, escritor, periodista y político, durante la primera guerra de los carlistas, esto es borbones contra borbones para ver quien se quedaba con la manija del sartén, política y políticos que parece que no importa que sean demócratas, reyes o tiranos todos tienen unas ganas bárbaras de anular el cerebro de la gente.

Todo parecido con la realidad es pura coincidencia.



Lo que no se puede decir, no se debe decir

Hay verdades de verdades, y a imitación del diplomático de Scribe, podríamos clasificarlas con mucha razón en dos: la verdad que no es verdad, y... Dejando a un lado las muchas de esa especie que en todos los ángulos del mundo pasan convencionalmente por lo que no son, vamos a la verdad verdadera, que es indudablemente la contenida en el epígrafe de este capítulo.

Una cosa aborrezco, pero de ganas, a saber: esos hombres naturalmente turbulentos que se alimentan de oposición, a quienes ningún Gobierno les gusta, ni aun el que tenemos en el día; hombres que no dan tiempo al tiempo, para quienes no hay ministro bueno, sobre todo desde que se ha convenido con ellos en que Calomarde era el peor de todos; esos hombres que quieren que las guerras no duren, que se acaben pronto las facciones, que haya libertad de imprenta, que todos sean milicianos urbanos... Vaya usted a saber lo que quieren esos hombres. ¿No es un horror?

Yo no. Dios me libre. El hombre ha de ser dócil y sumiso, y cuando está sobre todo en la clase de los súbditos, ¿qué quiere decir esa petulancia de juzgar a los que le gobiernan? ¿No es esto la débil y mezquina criatura pidiendo cuentas a su Criador?

La ley, señor, la ley. Clara está y terminante, impresa y todo: no es decir que se la dan a uno de tapadillo. Ése es mi norte. Cójame Zumalacárregui, si se me ve jamás separarme un ápice de la ley.

Quiero hacer un artículo, por ejemplo. No quiero que me lo prohíban, aunque no sea más que por no hacer dos en vez de uno. ¿Y qué hace usted?, me dirán esos perturbadores que tienen siempre la anarquía entre los dedos para soltársela encima al primer ministro que trasluzcan, ¿qué hace usted para que no se lo prohíban?

¡Qué he de hacer, hombres exigentes! Nada: lo que debe hacer un escritor independiente en tiempos como estos de independencia. Empiezo por poner al frente de mi artículo, para que me sirva de eterno recuerdo: «Lo que no se puede decir, no se debe decir». Sentada en el papel esta provechosa verdad, que es la verdadera, abro el reglamento de censura: no me pongo a criticarlo, ¡nada de eso!, no me compete. Sea reglamento o no sea reglamento, cierro los ojos, y venero la ley, y la bendigo, que es más. Y continúo: «Artículo 12. No permitirán los censores que se inserten en los periódicos:

»Primero: artículos en que viertan máximas o doctrinas que conspiren a destruir o alterar la religión, el respeto a los derechos y prerrogativas del trono, el Estatuto Real y demás leyes fundamentales de la Monarquía».

Esto dice la ley. Ahora bien: doy el caso que me ocurra una idea que conspira a destruir la religión. La callo, no la escribo, me la como. Éste es el modo.

No digo nada del respeto a los derechos y prerrogativas del trono, el Estatuto, etc., etc. ¿Si les parecerá a esos hombres de oposición que no me ocurre nada sobre esto? Pues se equivocan, ni cómo he de impedir yo que me ocurran los mayores disparates del mundo. Ya se ve que me ocurriría entrar en el examen de ese respeto, y que me ocurriría investigar los fundamentos de todas las cosas más fundamentales. Pero me llamo aparte, y digo para mí: ¿No está clara la ley? Pues punto en boca. Es verdad que me ocurrió; pero la ley no condena ocurrencia alguna. Ahora, en cuanto a escribirlo, ¿no fuera una necedad? No pasaría. Callo, pues; no lo pongo, y no me lo prohíben. He aquí el medio sencillo, sencillísimo. Los escritores, por otra parte, debemos dar el ejemplo de la sumisión. O es ley, o no es ley. ¡Mal haya los descontentadizos! ¡Mal haya esa funesta oposición! ¿No es buena manía la de oponerse a todo, la de querer escribirlo todo?

Que no pasan las «sátiras» e «invectivas» contra la autoridad; pues no se ponen tales sátiras ni invectivas. Que las prohíben, aunque se «disfracen» con «alusiones» o «alegorías». Pues no se disfrazan. Así como así, ¡no parece sino que es cosa fácil inventar las tales alusiones y alegorías!

Los «escritos injuriosos» están en el mismo caso, aun cuando vayan con «anagramas» o en otra cualquiera forma, «siempre que los censores se convenzan de que se alude a personas determinadas».

En buen hora; voy a escribir ya; pero llego a este párrafo y no escribo. Que no es injurioso, que no es libelo, que no pongo anagrama. No importa; puede convencerse el censor de que se alude, aunque no se aluda. ¿Cómo haré, pues, que el censor no se convenza? Gran trabajo: no escribo nada; mejor para mí; mejor para él; mejor para el Gobierno: que encuentre alusiones en lo que no escribo. He aquí, he aquí el sistema. He aquí la gran dificultad por tierra. Desengañémonos: nada más fácil que obedecer. Pues entonces, ¿en qué se fundan las quejas? ¡Miserables que somos!

Los «escritos licenciosos», por ejemplo. ¿Y qué son escritos licenciosos? ¿Y qué son costumbres? Discurro, y a mi primera resolución, nada escribo; más fácil es no escribir nada, que ir a averiguarlo.

Buenas ganas se me pasan de injuriar a algunos «soberanos y gobiernos extranjeros». Pero ¿no lo prohíbe la ley? Pues chitón.

Hecho mi examen de la ley, voy a ver mi artículo; con el reglamento de censura a la vista, con la intención que me asiste, no puedo haberlo infringido. Examino mi papel; no he escrito nada, no he hecho artículo, es verdad. Pero en cambio he cumplido con la ley. Este será eternamente mi sistema; buen ciudadano, respetaré el látigo que me gobierna, y concluiré siempre diciendo: «Lo que no se puede decir, no se debe decir».

Fecha de publicación: Octubre de 1834

martes, 28 de junio de 2011

Mirar para otro lado

Esta país esta hecho de esperas, decisiones lentas, aburrimiento, complots, mentiras, échenle la culpa a otro, el anterior o a quien sea menos a mi, secretos,estupideces mayúsculas , minúsculas e insignificantes , y mucha violencia, a veces contenida y otras, desgraciadamente la mayoría no.
Siempre me pregunte ¿ de que estamos hechos los argentinos? ., todavía no se la respuesta, como se puede reaccionar con tanta violencia por un descenso en un torneo de fútbol, ver a la gente llorar en las tribunas, oír que se pasaron tantos días sin dormir de pura preocupación o sin comer, cuando en nuestro país por donde mires encontras gente asustada por la inseguridad, chicos y mayores que no comen porque NO TIENEN, y no por ser de river. Y son tan mansos, no salen a romper y robar comercios o estadios y realmente creo que ellos si tendrían derecho a reclamar lo que cada miembro de este gobierno y de los anteriores le promete.
Pobres los pueblos originarios, los sacaron a palos con los nenes bien de la campora, y ellos se fueron ¿porque no mandaron la campora a la cancha de river el domingo ? quizás los paraban a esos energúmenos inadaptados, o sucedía algo bueno y en la conflagración desaparecían ambos.

miércoles, 22 de junio de 2011

Un lugar soñado

Después de estar harta de todo un tiempo prolongado pude por fin tomarme vacaciones, no tan largas como yo hubiera querido pero, es lo que hay, una amiga me presto su casa en Carilo, en toda mi vida no tendré suficiente tiempo para agradecérselo, la casa preciosa y el lugar es totalmente encantador, tranquilo, precioso, para donde mires hay belleza, y todo natural como el universo lo creó, sus bosques, su mar, una maravilla por donde la mires y el cuidado y la educación de su gente, ya se que es un lugar algo caro para algunos presupuestos pero lo vale, pase horas sentada en un banco del jardín viendo a mis perros correr detrás del vuelo de los pájaros, y, viendo trocitos de cielo que asomaban entre las frondosas copas de los arboles, mas paz es imposible.
Los colores del otoño reflejados en los álamos, el fuego del hogar con las piñas crepitando, la calidez de la madera, todo contribuyo a mi descanso, hacia rato que no disfrutaba tanto de un alto en el camino, yo al contrario de la mayoría voy mucho a la playa en invierno, todo lo que puedo, me gusta mucho mas que en verano con toda la locura suelta por ahí, es entonces cuando uno aprecia la verdadera belleza de un lugar, quizás parezca algo melancólico pero hace bien al alma unos días de silencio, de paz, de pájaros cantando en lugar de escapes de autos o cumbia de vecinos sordos.
Estoy en una época de mi vida en que busco eso, paz, sosiego, calma, atardeceres placidos donde todo pase lentamente.
Tomarme un café caliente sentada en un banco del jardín oyendo solo el cantar de los pájaros.
Gracias Mary.

lunes, 6 de junio de 2011

En algunas ocasiones me gustaría estar muerta. Cuando uno esta grande empieza a faltar gente, gente querida que ya no esta , gente que admirabas y ya no esta a veces pienso que uno va muriendo un poco con cada uno, un cachito de mi alma se fue con ellos,cuanta mas me quedara?, cuanto mas me quedare? Antes buscaba algo a que aferrarme , ya no, no soy imprescindible,no notaran mi partida , causare algunos inconvenientes claro, algunos deberán cambiar su forma de vida pero nada drástico.

martes, 8 de febrero de 2011

Ella baila sola

Ella baila sola es un grupo español, un dúo creo de mujeres con voces hermosas, yo lo conocí por casualidad , primero escuche lo echamos a suertes y después busque en la web y encontré cosas muy lindas y una especialmente irónica, Mujer florero, si la encuentran escúchenla, no tiene desperdicio.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Mi querido Universo


Como ustedes ya saben , hace un tiempo me lastimaron mucho, se metieron en mi vida , tomaron decisiones a sabiendas del dolor que me causarían, inventaron calumnias sobre mi familia solo para justificar su accionar, yo podría haberles contestado de igual manera o peor ya que tenía pruebas con que mandarlas presas unas noches , pero no hice nada, la mayor parte eran parientes(antes nombradas familia) y la restante una comerciante que aunque cometió un delito, solo formo parte creo que sin saberlo mucho siquiera de este error.

Yo no creo en la venganza, es decir yo no tengo la capacidad y el temple necesario para llevarla a cabo, pero creo en que tarde o temprano el UNIVERSO se encarga de poner las cosas en su lugar.

Ese antiguo proverbio chino que dice “SIENTATE EN LA PUERTA DE TU CASA Y VERAS PASAR EL CADAVER DE TU ENEMIGO “es mi forma de actuar. El pasado miércoles comprobé una vez más cuanta sabiduría encierra, una de las personas involucradas en mi dolor paso por la misma experiencia que me hicieron pasar a mí y se quejaba con las mismas palabras exactas con las que yo me quejaba, en un segundo recordé todas las lagrimas, todo el dolor.

No me alegro el dolor que experimenta, solo sentí pena por ella, sería bueno que la gente piense antes de dañar a alguien gratuitamente, eso funciona como un boomerang, puede tardar más o menos pero siempre regresa con su energía renovada a las manos del lanzador.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Altas y bajas

Otro año termina, y yo estoy otro año mas vieja y mas sabia creo, la vida me ha golpeado de diferentes formas y gravedades, yo sigo viva, creyendo en mi raciocinio y en mi honestidad, nunca me importo la opinión que los demás tengan de mi, estoy tranquila conmigo misma, recibí injurias y no las respondí, recibí desprecio y no lo devolví, me lastimaron gratuitamente y no respondí el golpe, y no por desidia o miedo, sencillamente no me interesa lo que esa clase de personas decidan hacerme, estoy en un lugar donde su odio no puede alcanzarme.
Me dan pena, tanto trabajo que se toman y yo nada, no reacciono, estoy por fin en total y absoluta calma. Hace poco se dio algo muy raro, en menos de un mes tres de las personas mas involucradas y responsables de lo mucho que sufrí, parecieron sufrir de amnesia colectiva, nadie recordaba nada de lo pasado, me causaron gracia. Pobres, quizás ahora se les va terminando el idilio con otra de las responsables y no saben como salir del quilombo que armaron, por mi, que llueva, si tenían la idea que con el tiempo uno se olvida de todo( como hacen mis parientes) conmigo defecaron mal(que fineza la mía).Yo no perdono y ellos lo saben, siempre le digo a mi marido "Tu dios perdona, tu mujer no", y no es porque yo me crea mas que nadie sino es que me parece que el verdadero perdón no existe, yo también podría perdonar pero no olvidaría el agravio y eso no es perdonar. Para mi perdonar es empezar de cero, y eso no lo hace nadie aunque lo diga, es como el cristal que se te rompió y arreglaste con poxipol transparente, te queda entero pero la rajadurita se nota siempre, como en el verso de Borges "por las rajaduras esta dios que pasa" y el recuerdo del daño no se borra , solo que queda mejor y mas políticamente correcto perdonar todo y actuar el papel de amorosa, comprensiva y generosa persona, queda bárbaro. Solo que yo no tengo estomago para eso.
Por fin después de mucho trabajo, de mucho dolor, de la mano de mi marido que estuvo incondicional a mi lado, de mi amorosa terapeuta a la que le debo la vida, y de los maravillosos laboratorios que inventaron los antidepresivos y a mis amigas hoy estoy BIEN!!!.
Siento pena por los que deje atrás, los quería muchísimo y en mi ignorancia pensé que ellos sentían lo mismo por mi, que tarada no? los quería como quiere una madre a su hija, como quiere una hija a su madre, como quiere una hermana a su hermana, siempre estuve incondicionalmente a su lado.
Cuando yo estuve mal tuve gente a mi lado, no ellos por supuesto, y es a esa gente que estuvo conmigo en mis malas a las que le debo mi agradecimiento.